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Acné en la espalda

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Existen distintas razones por las que encontramos acné en la espalda y estas son muy diversas: las glándulas sebáceas que se encuentran en la piel de la espalda producen demasiado sebo, se acumulan células muertas, bacterias, etc, durante todo el día. Esto afecta por igual a hombres y a mujeres. Pero ¿qué es el acné? Es una alteración de la unidad pilosebácea, la misma comienza a incrementar la producción de sebo, generalmente estimulada por las hormonas. Esto suele suceder en la pubertad, ocho de cada diez adolescentes presentan algún grado de acné, durante su desarrollo. Cabe destacar que, estadísticamente, entre los 13 y los 25 años, un 70% a un 85% de los jóvenes pueden presentar alguna manifestación de dicha alteración. Siendo lo más habitual, en el caso de las mujeres, entre los 14-16 años y en los hombres entre los 16-19 años. Las áreas mas afectadas, generalmente son: cara, cuello, hombros, parte superior de la espalda, zona preesternal, incluso cuero cabelludo.

No existe un único factor etiológico, por lo tanto debemos hablar de múltiples factores, ya sean internos o externos: Trastornos hormonales: en la pubertad comienza a aumentar en el organismo la actividad hormonal y esto a su vez hace que se estimule las glándulas sebáceas. Genéticos: se ha observado, que si existen antecedentes paternos, es probable que el adolescente y/o sus hermanos presenten algún cuadro de acné. Infección Microbiana: proliferación bacteriana. El principal responsable es el propionilbacterium acnes que habitualmente se encuentra en la piel. Queratinización anormal: se obstruye en canal folicular e incluso toda la unidad pilosebácea. Factores emocionales: por ejemplo el estrés puede exacerbar los cuadros acneicos. Medicamentosos: tales como suplementos hormonales, psicofármacos, corticoides, etc. También podemos agregar los cosméticos con abundantes ácidos grasos como excipiente. Dieta: si bien se ha descubierto que no existe una relación directa con los alimentos, cada individuo puede percibir cierto empeoramiento ante el consumo de determinados alimentos, en dicho caso se sugiere moderar su consumo. Clima: se ha comprobado que el acné sufre variaciones con los cambios climáticos.

El acné pasa por diversos estadíos y encontramos diversas características o lesiones, en cada uno de ellos. Exceso de Sebo: la piel se ve con un aspecto brilloso y oleoso. Comedones: son lesiones no inflamatorias, se observan como sobreelevaciones duras en la piel, obstruyendo el canal folicular. Pápulas: es la evolución natural del comedón cerrado, que se inflama y enrojece, suelen ser dolorosas al tacto. Pústulas: tienen su origen en las pápulas, forman elevaciones blanquecinas de pus. Pueden estar acompañadas de prurito y dolor. Nódulos: son lesiones mucho más profundas, pueden desarrollar infección con drenaje de pus al exterior. Pueden dejar cicatriz. Quistes: sobreelevación de la piel, de tamaño variable, generalmente son indoloras y de color rojizo. Cicatrices: son las secuelas de las lesiones anteriores, pueden ser cicatrices atróficas o hipertróficas.  

Hasta cierto grado (acné superficial) puede ser tratado por la cosmetóloga-cosmiatra, siempre se sugiere la consulta con un médico dermatólogo, incluso se llega a mejores resultado si se trabaja interdisciplinariamente. A continuación se mencionan los principios activos que se suelen utilizar: Melaleuca (o tea tree oil); alfahidroxiácidos; betahidroxiácidos; arcilla; nicotinamida; caléndula; alcanfor; azufre; triclosán, etc. Tips para una espalda sin acné: Cuidar la limpieza de la piel de la espalda. Durante la ducha es recomendable prestar especial atención a la espalda y en cómo conseguir una buena limpieza. Las esponjas naturales son una buena opción. Utilizar jabones suaves y antibacterianos que eliminen sudor, suciedad y exceso de sebo. Exfoliación de la espalda: se recomienda al menos una vez a la semana para eliminar las células muertas.

El acné en el cuerpo suele aparecer casi siempre en la espalda y el pecho, ahí donde las glándulas sebáceas son más activas. Para evitarlo, es recomendable utilizar prendas que permitan a la piel transpirar. En el caso de padecer la afección de forma severa deberán visitar a su médico, quien junto a su cosmetóloga-cosmiatra, determinará el mejor tratamiento para cada persona, ya que son tratamientos individuales.




Autor: Carolina Bonaluce - Cosmiatra, esteticista.