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Cosmética a medida

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En la antiguedad los medicamentos y cosméticos se preparaban con fórmulas magistrales, personalizadas a cada necesidad, en unguentos, cremas y lociones. Hoy se encuentra en desarrollo algo similar, un tipo de cosmética desarrollada a pedido, y a medida de nuestro ADN. La ciencia ha avanzado de tal manera que conocemos en profundidad el ADN, y cada vez más se está pensando hacer todo a la medida de nuestras necesidades. La cosmética no queda fuera de esta tendencia y dado que no existen personas iguales en el mundo, es que la industria de la belleza tomó la posta y decidió subirse a la moda de crear cosméticos a la carta.
Cada persona es un mundo, con un rostro, una piel, un cabello, un color, diferentes. Cada uno tiene características particulares como ser acné, piel grasa, mixta, sensible, o un tipo de cabello fino, rizado, seco, etc. Para crear cosméticos a medida la ciencia tiene en cuenta si la persona es un hombre o una mujer, analiza su historia clínica, se explora con una luz especial su piel, se realiza la ampliación de la piel o pelo para su valoración macroscópica, se cuantifica la hidratación, grasa y densidad cutáneas, se realizan biopsias para determinados diagnósticos y se realizan estudios genéticos para adecuar la cosmética a la prevención de problemas genéticos que están en nuestro ADN. La genética condiciona la aparición de muchas enfermedades causadas por diferentes desencadenantes. Es posible, por ejemplo, crear un cosmético con protección solar específica para pacientes que tienen una tendencia genética a los melanomas o cáncer de piel. De esta manera se hace cada vez más valorada la posibilidad de crear una cosmética personalizada, a la medida de una necesidad precisa. Y lo mejor de todo esto es que se puede reformular todas las veces que sea necesario.
El código genético de cada paciente permite tener conocimiento de esa secuencia individual e intransferible de cómo es y será nuestra piel, y nos permite adaptar a ella una cosmética nutritiva, tratante, única, de reposición individual y específica acorde a la piel. Es decir, una crema no podrá cambiar nuestro código genético, pero sí podrá brindar un tratamiento mucho más efectivo que los convencionales gracias a los exámenes que indican cómo envejece esa piel y las características a tener en cuenta.

Tecnología cosmética
Las propiedades innatas de la piel se deben proteger y mantener en todo el cuerpo, a toda edad, manteniendo el pH normal, la estructura y organización de los diversos componentes, además de la hidratación en las distintas partes, y esto se realiza a través de diversos productos que cubren un amplio margen de funciones. Estos protegen y recuperan el tejido cutáneo del daño epigenético en el ADN, y deben contener rigurosamente ciertos principios activos específicos, inherentes a su función específica. La polución, la oxidación, radiación UV y ciertas moléculas pueden alterar el contenido genético. No obstante, existen enzimas que nos defienden para reparar el daño en el ADN.
La epigenética es el estudio de los cambios heredables en la expresión genética causados por diversos mecanismos o cambios en el ADN en respuesta a la agresión natural/ antropogénica, que puede producir alteraciones genéticas patológicas como caída del cabello, patologías inflamatorias como eczemas, psoriasis, discromías, envejecimiento. A su vez, este último es influenciado por una multitud de factores: daño en el DNA, desorden en las fibras de la piel (colágeno principalmente), apoptosis (muerte celular programada), degradación intra-extra celular, acortamiento de telómeros de los cromosomas, mutación y daño en las mitocondrias.
El ADN, por su parte, no sólo es dañado por la radiación UVB, también por la oxidación. Cuando se expone la piel a la radiación UV, stress o agresión ambiental, el daño en el ADN promueve que desde los queratinocitos a través de mensajeros pro-inflamatorios se liberen en fibroblasto estas enzimas, y por ende se degraden: colágeno, ácido hialurónico y elastina, el tejido cutáneo. Modulando el daño al ADN, tanto oxidativo provocado por el stress como influenciados por los factores epigenéticos se logra regular las diferentes anomalías de las funciones celulares.



Fuente: Estilo Profesional
Autor: Priscila Pauline