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Cuidados extras para la piel en invierno

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Con la llegada del otoño-invierno llega el frío, el aire seco y la inclemencia del clima, factores que van castigando la piel, resecándola, deshidratándola y desequilibrando el factor natural de humedad. El factor normal de hidratación está compuesto por:
aminoácidos, PCA, urea, azúcares, ácidos orgánicos, péptidos, aminoácidos libres, serina, amoníaco, ácido úrico, glucosamina y creatinina, iones (Na+, k+, Ca2+, Mg2+, PO43-, Cl-) lactatos, etc. Su función consiste en mantener la hidratación de la piel y evitar la deshidratación de la misma, ayuda a retener la humedad en la epidermis independientemente de los factores climáticos.
El factor natural de humedad es un conjunto de elementos resultantes de los diversos procesos fisiológicos que tienen lugar a nivel cutáneo. De la secreción sudoral encontramos agua, cloruros, lactatos, urea, sodio, potasio, amoníaco y otros aminoácidos. Producto de la degradación de los queratinocitos, proteínas y aminoácidos. La mayoría de los componentes del FNH presentan características higroscópicas, significa que son capaces de absorber y retener agua en el estrato córneo. La correcta hidratación de la piel debe comenzar desde adentro y complementarse desde afuera. Es importante mantener una dieta equilibrada y consumir suficiente agua. También es importante evitar los cambios bruscos de temperatura.
La cosmética de hoy nos brinda un amplio abanico de posibilidades a la hora de elegir un tratamiento para mantener el equilibrio en nuestra piel. A veces es necesario generar un cambio de hábitos, en cuanto a nuestra rutina de cuidados diarios. Lo más importante es acostumbrarse a limpiar la piel de día, al comenzar con las actividades diarias, antes de salir, de modo tal que la piel pueda afrontar todo el día protegida y al finalizar nuestra jornada, antes de irnos a dormir, de manera tal que al irnos a dormir, con la piel limpia, la misma pueda “descansar” y renovarse. Recordemos que durante la noche se produce un importante intercambio de nutrientes y desechos. Luego de la limpieza es fundamental una correcta hidratación y/o nutrición de tal manera lograremos equilibrar nuevamente el FNH. Una correcta hidratación relaja y refresca el rostro, aporta la humedad que necesita y la mantiene saludable y lozana.
Existen productos que imitan nuestro manto hidrolipídico (FNH) compuestos por:
urea, ceramidas, niacinamida, pca, péptidos, proteínas, aminoácidos, etc. La piel requiere de un cuidado diario, una vez generado el hábito, la piel se verá más hidratada, revitalizada y turgente. Llega el frío y con él, llega el momento para un nuevo cambio. Solo es cuestión de proponérnoslo. 




Fuente: Estilo Profesional
Autor: Carolina Bonaluce || Cosmiatra, esteticista.