Según la ley de cosméticos vigente en Argentina, la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) establece que antes de adquirir un cosmético, siempre resulta conveniente consultar su rótulo. Allí deben estar contenidos los siguientes datos, cuya ausencia puede revelar que el producto es ilegítimo: nombre completo, el cual puede indicar su función, en caso contrario, dicha función debe estar indicada en alguna parte del rótulo; número de lote; fecha de vencimiento, que en ciertos casos puede estar indicada como “consumir preferentemente antes de”; número de legajo del elaborador o importador habilitado y número de resolución por la cual el producto fue declarado ante la autoridad sanitaria; nombre y datos de domicilio del titular, elaborador o importador del producto; indicación de contenido neto; país de origen; modo de uso, si corresponde; de acuerdo al tipo de producto o a su composición, puede corresponder que el rótulo contenga advertencias respecto a sustancias especiales contenidas o modo de uso especial, como por ejemplo el resguardo de no aplicar el producto en ciertas partes del cuerpo o de lavarse en caso de contacto con los ojos.
Duración de los cosméticos
La calidad del producto influye en su duración, por eso las primeras marcas siempre se conservan mejor que el resto. Además, muchos de los maquillajes hipoalergénicos poseen componentes naturales libres de conservantes que tienen una vida útil menor. Los productos que vencen más rápido son los de consistencia húmeda, ya que las bacterias y los gérmenes proliferan con mayor rapidez. En líneas generales las máscaras para pestañas y delineadores líquidos duran aproximadamente seis meses; los productos líquidos y cremosos, entre un año y medio y dos; y los que son en polvo pueden durar hasta cinco años. Pero no se trata solamente de la fecha de vencimiento, la preservación del producto también influye. Si sacamos el producto del envase con los dedos podemos contaminarlo, si lo exponemos a temperaturas extremas, luz directa, o cerramos mal el pote, el contenido también caduca.Fuente: Revista Estilo Profesional