

Joshua Galvin, peluquero de reconocidas figuras como Judy Garland o la mítica diseñadora Mary Quant, falleció en abril luego de una larga enfermedad. Miembro de una dinastía de cuatro generaciones de peluqueros, esta leyenda de la peluquería británica dejó el legado de su familia peluqueril en su hermano Daniel, estilista de famosos e innovador colorista en los comienzos de la historia de la tintura. Joshua empezó a trabajar en los años ‘60 en un exclusivo salón de Londres, para luego viajar a Nueva York y trabajar para la firma Revlon. En esa época también estuvo aprendiendo la profesión con su gran amigo Vidal Sassoon, y en 1974 abrió su propia empresa, Joshua Galvin London. Con el tiempo, Joshua se destacó como un ejemplar maestro de maestros y uno de los más apreciados formadores del Reino Unido. Aún así, seguía trabajando un día a la semana en el espectacular salón de su hermano Daniel Galvin, conocido estilista de famosos como la Princesa de Gales, Madonna o Richard Gere, y consagrado en el mundo de la peluquería por haber lanzado y popularizado la mítica línea “Crazy Colour” a finales de los ‘60.
Pese a sus méritos profesionales, Joshua Galvin será recordado, sobre todo, por su pasión por el universo de la peluquería y por los peluqueros. Todo el mundo dentro de este sector lo quería y respetaba. “Cincuenta años después de mis inicios en el mundo de la peluquería, amo mucho más esta profesión cada día que pasa”, había declarado recientemente. Junto a Tony Rizzo organizó el “Alternative Hair Show, el evento profesional creado en 1983 para recaudar fondos a favor de la investigación contra la leucemia que, con los años, se ha convertido en el show de peluquería benéfica más importante y conocido del mundo. Galvin ejercía como Presidente Honorario del evento y fue una de las personas que dedicó más tiempo y esfuerzo a hacer de este proyecto un éxito. Su empeño ayudó a cambiar y mejorar la vida de miles de niños y contribuyó a que la organización haya recaudado más de 9 millones de euros para la investigación contra la leucemia y el linfoma.
La herencia profesional de los Galvin, que se originó con el maestro barbero padre de Joshua queda en manos de su hermano Daniel y sus hijos Daniel Junior, James y Louise. Por lo pronto, su hermano Daniel es continuador nato del legado de profesionalidad y excelencia de Joshua. Daniel se vio fascinado en su juventud por las técnicas de color y su poder de transformación del look. En la época que él comenzó a incursionar en el color del cabello muy pocos profesionales se dedicaban a esa rama, y si lo hacían era simplemente para cubrir las canas. La idea de un especialista en color era completamente desconocida hasta entonces. Así fue que Daniel se dedicó a probar diferentes fórmulas y a crear sus propios cuadros de colores. En sus comienzos ayudó a lanzar la carrera de Twiggy transformándola en una rubia pálida utilizando un sistema de reflejos novedoso inventando por él. Esta técnica es ahora utilizada por los coloristas en todas partes del mundo.
En los años ’60 Daniel también fue reconocido tanto como su hermano por su desarrollo de los famosos “Crazy Colours”, con los que experimentaba para crear efectos resplandecientes. Su idea era revolucionar la época reconsiderando al color del cabello como algo creativo y expresivo y no solamente algo funcional. Con sus diseños pobló las imágenes de la revista Vogue y no contento con el éxito alcanzado, decidió reinventar el color con la búsqueda de un look completamente natural. De esta manera, reintrodujo el henna, mezclándolo con otros ingredientes naturales. En 2003 Daniel abrió el primer super salón de Europa de dimensiones realmente inmensas, con un piso completamente dedicado al color. De una forma u otra, los Galvin se destacaron en el mundo de la belleza, y pese a que Joshua haya abandonado este mundo recientemente, la herencia de talento profesional queda en buenas manos.
Fuente: Revista Estilo Profesional