La primavera llegó a su fin y el verano anunció su llegada con bombos y platillos. El calor ya se hace sentir, y las clientas acuden al salón en busca de soluciones para sus cabellos, que en vacaciones se expondrán al sol, el mar y el cloro de la pileta, entre otros factores que dañan el pelo. Las mujeres son las que más se preocupan por lucir un cabello suave y brillante, y el profesional de la peluquería es el encargado de dar esos tips de cuidado que sirven para enfrentar los días de calor, renovando el estado de las fibras capilares.
El primer paso que debe tomar un estilista es reconocer el grado de deterioro del cabello generado por secadores, brushings y planchitas que se utilizaron en los meses más fríos y que ocasionaron alteraciones estructurales en las fibras, dañando la envoltura de su protección externa, dejándola expuesta a un mayor deterioro progresivo. También hay que corregir los desbalances como deshidratación, resecamiento o caspa. El objetivo del profesional será fortalecer el cabello, y hacer que tenga mayor vitalidad mejorando su textura.
Cuero cabelludo
Lograr un equilibrio en el cuero cabelludo resulta fundamental ya que ésta es la zona donde el cabello nace y crece, es por eso que debe ser cuidado desde la raíz. La calidad del pelo depende de esa base. Dado que en el cuero cabelludo existe una flora microbiana y microorganismos compuestos por diversos gérmenes, células muertas, impurezas y suciedad ambiental o exceso de grasitud, que en general no son percibidos a simple vista, quedan en el olvido a la hora de los tratamientos. Y lo que suelen hacer las clientas, es utilizar cualquier shampoo, agravando estas condiciones. La recomendación del profesional deberá ser entonces elegir un shampoo adecuado para el cuero cabelludo específico, y de esta manera liberarlo de las impurezas. Además, sugerir el lavado cotidiano para mantener el cabello balanceado.
Acondicionamiento
El cabello deber ser siempre acondicionado, porque refuerza los niveles de hidratación y nutrición, facilitando el peinado, ése es el cierre final del lavado. La brillantez del cabello se logra utilizando los nuevos agentes siliconados que contienen los productos capilares más novedosos, que recubren cada una de las fibras del pelo, dándoles mayor elasticidad y suavidad, y reflejando mejor la luz. Otro producto que puede recomendar el estilista son las máscaras de tratamiento, que proveen una renovación profunda, combatiendo los radicales libres y mejorando de forma notoria la suavidad y textura. Estas deben utilizarse una vez por semana, porque no sólo reparan la fibra capilar dañada, sino que también crean una película protectora que suaviza y refuerza el pelo frente a los efectos del sol y lo protege de los cambios bruscos de temperatura. Un producto que también se puede conseguir en el mercado son las máscaras anti-age, que actúan contra el envejecimiento prematuro del cabello causado por estas agresiones.
Tips de cuidado
* El clásico chorro de agua fría al enjugar el pelo proporciona al cabello una increíble inyección de brillo, y, para realzarlo aún más, se puede realizar un shock con agua mineral fría.
* Para el secado, usar la toalla suavemente, sin frotar ni estrujar el pelo, para que se absorba el agua, cual efecto esponja.
* El verano es el momento ideal para dejar de utilizar secadores, o espaciar su uso, ya que éstos resultan una agresión más para el cabello. Y si es necesario usarlo, conviene no hacerlo cuando el cabello está totalmente mojado, sino cuando ya está aireado, para darle la forma final al peinado. Se debe recomendar los difusores o aire frío, y en el caso de hacerse brushings o planchitas recurrir a un protector térmico.
* No cepillar el cabello cuando aún está mojado. Usar peines de púas anchas o de doble hilera (anti-enredos) para hacerlo con suavidad y evitar romperlo.
* Al teñirse, recordar que el sol tiene una acción decolorante sobre el pelo y, sin protección, lo aclara por lo menos un tono.
Exposición al sol
A la hora de tomar sol, meterse al mar o pileta, se debe proteger el cabello aplicando un protector solar capilar con filtros UVB y UVA. Cuando se sale del agua es necesario volver a aplicarlo. Si el destino de las vacaciones elegido es la playa, evitar los peinados frecuentes, porque entre el viento, la arena, el mar y otros factores, el cabello se quiebra más fácilmente. También hay que tener en cuenta que al salir del agua de mar o de la pileta el cabello debe enjuagarse con agua dulce, porque si la sal o el cloro se mantienen en el pelo durante mucho tiempo, más grave será el deterioro. Nunca está de más recordar que los gorros, sombreros y pañuelos con una correcta aireación son de gran utilidad para protegerse del sol. Aquellas personas que tengan cabello graso no deben usar gorros muy ajustados porque generarían un exceso de producción oleosa en el cuero cabelludo. Tampoco se aconsejan los peinados demasiado tirantes.
Dieta saludable
Es frecuente que con los cambios de estación, el pelo se debilite y se caiga. El cabello necesita minerales como el magnesio, silicio o cobre, que se administran a través de la dieta. También es importante aportar proteínas que se encuentran en los lácteos y en el pescado. Las verduras aportan hierro que beneficia la fortificación y crecimiento del cabello, y bebiendo 2 litros de agua por día, mínimamente, se hidrata el cabello por dentro. Además, se debe ingerir alimentos con alto contenido en selenio, como la cebolla, ajo, manzana y nueces; en zinc, como espárragos, papas, berenjenas; en azufre, como lechuga y espinacas; en magnesio, como palta, legumbres, mariscos; en hierro, como los frutos secos y la carne roja; y en calcio como los lácteos y la frutas. El verano resulta ideal especialmente para estas últimas, ya que los jugos y licuados nutritivos son muy apetecibles en esta época calurosa, y son de gran ayuda para el cuidado del cabello. Y no olvidar que el abuso de las grasas facilita la caída del cabello y el exceso de café irrita el sistema nervioso, provocando consecuencias en el cuero cabelludo. Con todos estos consejos, la clienta podrá estar agradecida al profesional que cuida de la salud de su cabello en el salón, y fuera de él también.
Fuente: Revista Estilo Profesional