“Un peinado dura horas, una fotografía de ese peinado toda la vida”, afirma Guillermo Losio, fotógrafo especializado en el rubro de la estética, moda y belleza. Muchos profesionales desconocen el valor que una buena foto puede agregarle a su trabajo. Para despejar algunas inquietudes que pueden surgir al respecto, Estilo Profesional acudió a Losio en busca de respuestas.
¿Qué es esencial a la hora de hacer sesiones de fotos para peluquería?
La luz. La luz es la creadora del volumen, de la textura, de los brillos. La luz permitirá destacar el trabajo de color. Sin dudas, la luz es la reina de esto. Y me permito aclarar que no es la cantidad de luz, sino la calidad de la misma y mi criterio para aplicarla.
¿Cómo se destaca un corte o peinado de la figura de la modelo?
Como dije antes, la luz es el elemento principal para destacar. El ángulo de toma, el foco selectivo, que será tenido en cuenta tanto en la toma cómo en la postproducción. Y la actitud de la modelo, para lo cual deberé trabajar en la dirección. Hay fotógrafos que técnicamente son muy buenos, pero a la hora de dirigir a la modelo, no saben cómo hacerlo o equivocan la manera. Uno ve la foto y no sabe de qué se trata. La dirección es muy importante y creo que no se le da el valor que realmente tiene.
¿Para qué le sirve a un peluquero hacer fotos de sus trabajos?
En primer lugar, le sirve para aprender más. Cuando el peluquero ve su creación en una fotografía, comienza a ver detalles que antes no hubiera percibido. La “crudeza” de la imagen te lo muestra todo. Siento que es un paso adelante en la evolución de la prolijidad y el cuidado del detalle mínimo del peluquero.
¿Y en cuanto a perspectivas laborales?
Es un excelente registro de la evolución como profesional, y ni hablar del potencial comercial que tiene una carpeta de prensa. Un peinado dura horas, una fotografía de ese peinado toda la vida. Hay que fotografiar y darle difusión en revistas como Estilo Profesional, páginas web y redes sociales. Estamos viviendo en un mundo muy competitivo, en el que si no salís y mostrás lo que hacés, no trascendés. Y para eso es importante hacerlo con calidad. La elección del fotógrafo que acompañará al peluquero en el desarrollo de la imagen es muy importante.
¿En la Argentina se valoran las colecciones?
Yo creo que sí se valoran. Sobre todo las que son buenas y hechas con buen gusto. No tengo dudas.
¿Quiénes son los profesionales que más las realizan y quiénes se resisten más?
Los peluqueros consagrados son los que más realizan colecciones. No dudan de la importancia y no ven la creación de una colección como un gasto, sino como una inversión, más allá del valor artístico de la misma. Los mas jóvenes, por otra parte, tienen ganas, hacen algunas cosas, pero muchas veces por falta de medios se quedan a mitad de camino. De todas formas valoro la voluntad y el esfuerzo de ellos.
¿Qué fue lo más loco, raro o divertido que hiciste en una sesión fotográfica?
Una vez haciendo una colección para Miguel Angel Alessi, de San Juan, hicimos unas fotos metidos en el Dique de Ullum. Una pareja de modelos, él pelado, con un tatuaje de hena en la cabeza, que se cerraba con la espalda desnuda de la modelo, lo que enmarcaba el peinado de ella.
¿Cómo se elige la modelo y cuánto influye el cliente en las decisiones artísticas?
La modelo se elige en función del pelo, el largo del cuello y el mentón. Las decisiones artísticas en general las consensuamos. El mutuo respeto entre el peluquero y el fotógrafo es esencial.
¿Cuáles son los trabajos fotográficos que brindan mayor satisfacción?
Los que más allá de una estética o una idea comercial, están nutridos por un concepto artístico.
¿Cuánto puede hacer la fotografía por un buen corte o peinado?
Un buen corte o un buen peinado, merecen una buena fotografía, que destaque sus líneas de diseño. Después resaltar lo más que se pueda el trabajo del peluquero. Yo tuve un profesor que me decía: “la fotografía no es la realidad, la fotografía debe resaltarla”.
Fuente: Revista Estilo Profesional
Autor: Priscila Pauline
Web: www.estiloprofesional.net