Para relucir las manos es imprescindible tener uñas bien cuidadas y arregladas. Aunque sabemos cómo utilizar las cremas necesarias para hidratar nuestras manos y prevenir el envejecimiento prematuro para que luzcan suaves, poco sabemos de cómo sacar partido a nuestras uñas naturales.
La fisiología de la uña
Para entender por qué se generan los problemas más comunes de las uñas es importante entender la fisiología básica de la uña.
Al igual que la piel y el pelo, las uñas contienen queratina, ésta es una especie de proteína (proteína de fibra), que no es soluble. La parte de la uña que normalmente llamamos “uña” es simplemente una porción de la misma, denominada lámina ungueal. La lámina ungueal está formada únicamente por células muertas de queratina. Estas células
se acumulan de forma compacta en unas 100 capas. La capa superior se produce en la parte posterior de la matriz de la uña, mientras que la parte inferior, la capa que está junto al lecho ungueal, se produce en la parte delantera de la matriz de la uña. La matriz se encuentra debajo de la piel, por lo tanto es invisible; y se sitúa por encima de la lúnula (la “media luna” que se ve mejor en el dedo gordo). Desde la matriz, la lámina ungueal crece en la dirección de la punta del dedo sobre el lecho ungueal. La lámina ungueal está en contacto directo con el lecho ungueal que mantiene el “nivel de humedad” en la lámina ungueal. Esto es importante, ya que el nivel de humedad de la uña afecta a su calidad y flexibilidad. Por esta razón, observamos que cuando la lámina ungueal se desvía del lecho ungueal en el borde libre de la uña, ésta se vuelve más frágil y tiende a partirse más fácilmente.
Las cutículas están formadas por un material similar a la queratina pero son más flexibles. La cutícula forma una barrera efectiva entre la uña y la piel que la rodea y evita que entren bacterias y suciedad al cuerpo a través de la uña y la piel. Esto explica la importancia de mantener las cutículas en un estado óptimo.
Tips
No corte las uñas con tijera o alicate, esto daña las múltiples capas de queratina y deja entrar suciedad entre las capas. Lo mejor es rebajar el largo de la uña regularmente con una lima de cristal. La lima de cristal no se desgasta ya que es fabricada con cristal duradero, además su superficie abrasiva fina y lisa permite sellar perfectamente el borde libre de las uñas y su resultado es notablemente superior al de las limas tradicionales de cartón prensado y metal. No corte las cutículas, salvo los pellejos o padrastros sueltos. Si corta las cutículas corre el riesgo de que se afecte el crecimiento de la uña o que ésta se infecte. Si las cutículas “invaden” la uña, utilice una crema o gel especial para ablandarlas (por ejemplo Trind Removedor de Cutículas ultra suave) y suavemente empuje la cutícula para atrás con un palillo de naranjo (no de metal porque se puede dañar e infectar la matriz). Repita este procedimiento 2 o 3 veces por semana durante 2 semanas y mantenga las cutículas suaves y saludables con un producto como Trind Bálsamo de Cutículas. Si decide cortar de todos modos, siempre asegúrese de desinfectar antes las hojas de la tijera o alicate con un algodón empapado en alcohol para reducir el riesgo de “padrastros” y molestias.
Fuente: Trind
Autor: Janina Guelfi
Web: www.trind.com.ar